Sergéi Mikhailovich Prokudin-Gorskii, un viaje por el Imperio Ruso a color

Las fotografías de Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii (1863-1944) ofrecen un vívido retrato de un mundo perdido: el imperio ruso en vísperas de la Primera Guerra Mundial y de la Revolución Rusa. Sus sujetos van desde las iglesias medievales y los monasterios de la antigua Rusia, hasta los ferrocarriles y fábricas de la industrialización incipiente, pasando por la vida diaria y el trabajo de las diferentes etnias que componían la Rusia de aquel momento.

Retrto de Sergéi Prokudin-Gorskii

Retrto de Sergéi Prokudin-Gorskii

Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii nacía en 1863 en Múrom cercano a la orilla del río Oká y a unos 300 km de Moscú, una famosa localidad gracias a sus monasterios medievales. Sus padres pertenecían a la nobleza, eran una familia acomodada con una larga historia militar e hicieron más fácil para el joven Serguéi seguir los pasos de sus antepasados. Se incorporó al famoso Liceo Imperial fundado por el Alejandro I en San Petersburgo.

Más tarde ingresaría en el Instituto tecnológico de San Petersburgo para empezar los estudios de Química con Dmitri Ivánovich Mendeléyev [1].

No fue hasta años más tarde cuando viajaría a Berlín y París para seguir con su formación y verse completamente inmerso en el mundo de la fotografía. Por aquellos tiempos tenía una relación directa con la química (fotografía tradicional y no digital). Allí colaboró junto a otros científicos como Adolf Miethe [2] absorbiendo todo el conocimiento posible, principalmente sobre las capturas en color. Desde ese momento dedicaría el resto de su vida a mejorar la técnica mediante lo aprendido.

En 1890, ya de vuelta a Rusia, consiguió un cómodo puesto en la industria del acero aprovechando las influencias de su reciente matrimonio. Mientras tanto, Nicolás II ascendía al trono, tal vez nadie lo sabía pero sería el último Zar de Rusia y pondría fin a la dinastía Romanov. La sombra que se cernía sobre el caduco sistema imperial era cada vez más alargada.

Sergéi consiguió entrar al club de fotografía más antiguo de Rusia, la sección número 5 de la Sociedad Tecnológica de la Rusia Imperial. Su objetivo era el de promover tanto industria como tecnología en todo el Imperio Ruso.

Allí, Prokudin-Gorskii iba mostrando sus resultados mediante informes.  Montó un estudio donde aplicaba la curiosa técnica la cual había aprendido y perfeccionado. Desde 1906 hasta 1909 él mismo fue nombrado editor de quizás la revista más influyente de la época en la materia: Fotograf-Liubitel [3].

La ingeniosa técnica, conocida como fotografía tricromática, consistía básicamente en tomar las fotografías bajo diferentes filtros (RGB, uno rojo, uno verde y uno azul). Basada en la teoría aditiva, cualquier color podría representarse mediante la mezcla por adición de los tres colores luz primarios.

Zar Nicolas II

Zar Nicolas II

La cámara que usaba contenía láminas de vidrio de 3 x 9 pulgadas (8 cm x 24 cm), tomadas a través de una cámara con un chasis triple, que efectuaba tres exposiciones sobre la misma placa en rápida sucesión. La lámina se deslizaba en un muy corto período de tiempo y se efectuaban tres exposiciones a través de los filtros azul, verde y rojo, coloreando así la luz que pasaba a través de la lente de vidrio. Los negativos blanco y negro así obtenidos eran positivados y luego estos positivos transparentes se proyectaban ante el público con un proyector triple que contaba con los mismos filtros de color en cada uno de sus lentes. Las tres placas que habían descompuesto la imagen cromáticamente, volvían a componerla al coincidir las tres proyecciones sobre una pantalla blanca de acuerdo a los principios del método aditivo. Esta era la única forma práctica de obtener una imagen en color de gran tamaño. En esa época existía en Francia el sistema Autochrome, creado por los hermanos Lumière, pero este estaba limitado a la obtención de un ejemplar único de pequeño tamaño.

En esa época plasmar ese color en papel era una tarea demasiado compleja y laboriosa. Habría que buscar otro modo de mostrar el resultado al posible interesado.

Prokudin-Gorskii se perfeccionó en San Petersburgo, donde obtuvo patentes para la fabricación de películas y sistemas de proyección cinematográficas en color.

Sin embargo su trabajo no se limitó a las ciudades. Hacía ya años que algo rondaba la cabeza del fotógrafo. Normalmente los genios a lo largo de su vida se cruzan con planes y proyectos. El de Sergéi era algo particular: recorrer la vasta Rusia y documentar los lugares de interés de la Patria a través de sus singulares fotografías. Pero claro, ante las dimensiones de tan ambicioso proyecto, necesitaba un “empujón”, alguien que le ayudase en tan exigente empresa.

En 1905 Prokudin-Gorskii había hecho sus pinitos con algún que otro viaje a Finlandia o el Daguestán y había exhibido sus resultados en la Sociedad Tecnológica de la Rusia Imperial. No faltaba demasiado tiempo para que la repercusión de su trabajo cruzase las puertas correctas. Es así como Sergéi escribe una carta al escritor Lev Nikoláyevich Tolstoi:

Querido Lev Nikoláyevich,

No hace mucho tiempo tuve la ocasión de revisar una placa fotográfica en color de usted que alguien había grabado (olvidé el nombre de la persona). El resultado fue extremadamente malo, ya que aparentemente el fotógrafo no sabía bien lo que hacía.

La fotografía en colores naturales es mi especialidad y es posible que usted haya encontrado mi nombre por casualidad en alguna impresión. En el tiempo presente, después de muchos años de trabajo, he sido capaz de conseguir excelentes muestras de imágenes en colores verdaderos.  Mis proyecciones con diapositivas en color son tan conocidas en Europa como en Rusia.

En la actualidad, ahora que el proceso de hacer fotografías usando mi método y mis placas requiere de dos a tres segundos, me veo con la seguridad de pedirle permiso para visitarle por uno o dos días (teniendo en cuenta el estado de su salud y las condiciones climatológicas), de tal modo que pueda hacerle varias fotografías a usted y a su esposa…

A mi parecer, reproduciendo su imagen en color verdadero y los alrededores, proporcionaré un servicio al mundo entero. Estas fotografías son eternas, no se alteran. Ninguna reproducción pintada puede alcanzar resultados semejantes.

Serguéi Mijáilovich Prokudin-Gorskii

Lev Nikoláyevich Tolstoi (León Tolstoi)

Lev Nikoláyevich Tolstoi (León Tolstoi)

La imagen de arriba fue posiblemente el trabajo más conocido del fotógrafo. La única fotografía en color de León Tolstói.

En muy poco tiempo, su trabajo no pasaron desapercibidas ante las altas esferas que solicitaron una presentación.

Durante la misma, Prokudin- Gorsky exhibió edificios antiquísimos del Turquestán y otros detalles arquitectónicos. Poco después de ser fotografiada, un terremoto había devastado la zona y las fotos servirían para una posible reconstrucción. Lo mismo sucedió con más ejemplos de otras obras degradadas por las inclemencias del tiempo. El público quedó sorprendido, más todavía el hijo de Alejandro III  de Rusia, MIkhail Aleksandrovich Romanov, quien asistió a la exhibición y por consiguiente, recomendó a la familia real a tan enigmático “mago”. Serguéi había llegado a los oídos del mismísimo Zar (1909).

El Zar presenció otra exhibición llena de fotografías rurales con vivos colores, atardeceres, paisajes, etc. Fue así como Prokudin-Gorskii conseguiría financiación para su ansiada travesía, poder empezar por fin el viaje de su vida y así documentar la historia, su cultura y la modernización que se daban lugar en la variopinta Rusia.

Munido de los correspondientes permisos del Zar Nicolás II, el fotógrafo tenía luz verde para visitar zonas de interés que habitualmente estaban restringidas. Esos mismos documentos garantizaban la cooperación de la burocracia imperial. Es así que Sergéi recorrió y fotografió el imperio ruso poco antes de su desaparición.

Por orden imperial le fue facilitado los medios de transporte requeridos por las circunstancias: un coche de motor Ford para los caminos difíciles como los de los Urales, embarcaciones para los tramos navegables como el río Chusovaya, y un muy útil y moderno tren cama con un cuarto oscuro en su interior para todas las operaciones fotográficas necesarias para su gran obra.  Se estaba garantizando al artista el acceso a prácticamente cualquier punto del Imperio.

Desde aproximadamente el año de 1909 hasta 1915 Prokudin-Gorskii fotografió tanto escenas de la vida cotidiana de distintos grupos culturales como también medios de transporte, la industria de la época, arquitectura, etc. Realizando aproximadamente 3500 fotografías.

Sergei Prokudin-Gorskii 02

Sin embargo, la visión de Gorskii es una visión sesgada, que mira desde el lugar del poder. Es la Rusia que los zares querían ver y querían mostrar.

El pueblo ruso padecía en ese momento impuestos desmedidos, hambrunas, y matanzas. Luego tuvo que sufrir reclutamientos forzosos para participar en una Primera Guerra Mundial que no le interesaba en absoluto. Mientras Prokudin Gorskii concebía y realizaba su enorme plan fotográfico, tuvieron lugar hechos como la revolución de 1905 [4] y la rebelión del acorazado Potemkin [5]. Nada de esto se encuentra en su colección. Sus fotos registran una vida pastoril e idílica. Son, en definitiva, las fotos del fotógrafo del Zar.

Sin embargo hay un momento en que algunas de sus imágenes nos conmueven, aunque no tengan relevancia artística ni ofrezcan una visión documental verdadera. Son las imágenes de un mundo perdido, que percibimos más cerca de nosotros gracias al color.

Afortunadamente para nosotros, Gorskii eligió un sistema que tiene una gran estabilidad en el tiempo, el negativo Blanco y Negro. De haber usado otros procesos basados en los colorantes de la época, las imágenes se hubieran desvanecido. Los negativos monocromáticos conservaron solamente la separación de colores. También obró a favor de la conservación de la inclusión de las tres selecciones en una sola placa y no en tres placas separadas.

En el verano de 1918, Prokudin-Gorskii abandonó Rusia con 22 baúles de madera conteniendo las placas originales de vidrio y los álbumes llenos de copias de contacto con sus respectivos epígrafes. Para ese momento, el Zar Nicolas II y su familia había sido ejecutados por la Revolución Rusa de 1917 [6] y el imperio que prokudin-Gorskii documentó había desaparecido. Sergéi entonces decidiría viajar a Noruega y de ahí a Inglaterra, donde pasó algunos años escribiendo varios artículos sobre fotografía e incluso desarrolló un sistema para la cinematografía en color. Después emigró a Francia donde moriría en 1944.

Sergei Prokudin-Gorskii 60

Ruta seguida por Sergéi Prokudin-Gorskii

En su trabajo fotográfico podemos encontrar el área del sistema de canales de Marinsk (ahora conocida como la vía navegable Volga-Báltico). Esta vía se traduce en un conjunto de ríos, canales y lagos que comunican el río Volga con el Mar Báltico y que se abre paso por el noroeste de la Rusia europea.

Recorrió también uno de los puntos más exóticos e interesantes a lo largo de su viaje y del propio Imperio: la región de Turquestán, una región histórica entre el Mar Caspio y el vasto desierto del Gobi. La conquista colonial rusa sobre estas tierras empezó propiamente en el año 1865, no mucho tiempo antes de que nuestro protagonista recorriese la zona en el 1911. Sin embargo, la adaptación de esta zona al resto de la Rusia europea se veía algo lejana. La región permanecería aislada por un régimen que preservó mucho de sus anteriores sistemas. Así pues, en las mismas fotos se puede observar la enorme diferencia entre dos mundos de un mismo imperio.

Otro punto interesante es Samarcanda (hoy, Uzbekistán), una de las ciudades más antiguas del mundo (fundada en el siglo VII a.C.) cuyo estatus se disparó por su protagonismo en la mítica Ruta de la Seda [7] y así llego a convertirse en una las ciudades más grandes de Asia Central. La Unesco la calificó como “Encrucijada de culturas”.

Muchos rusos veían a la gente de Asia Central como indolentes, vagos y de baja educación. Imagen en la que no ayudase el fotógrafo, sino para hacer ver la necesidad de cambio de la zona, marchita por el paso del despotismo y la tiranía. Un guiño al Zar y a la campaña de colonización rusa llevada a cabo desde años antes.

A su paso, también estuvo la ciudad de Bújara, el corazón del Emirato de Bújara. Un centro cultural de gran importancia para la cultura islámica así como lugar de peregrinación, uno de los más influyentes tras La Meca. El Gran Juego [8] estaba extendiendo las garras tanto Rusas como Inglesas sobre Asia Central para asentar posiciones. Las pretensiones colonialistas del Imperio Ruso acabaron por engullir el Emirato de Bújara aunque no de todo pues permanecería como protectorado aunque con la mirada atenta y rodeado por la Gubérniya del Turquestán.

Visitó también los Montes Urales, uno de los símbolos del país que divide los continentes de Europa y Asia y que a su vez forma una destacada fuente de recursos. Algunas importantes ciudades se encuentran a sus pies.

Por el sur, retrató “la tierra de las montañas”, el Daguestán. La región había pasado por manos árabes, mongolas, persas, otomanas y ahora era gobernada por el infinito Imperio Ruso. Podemos entonces entender que aproximadamente el 90% de la población sea musulmana, si además añadimos el factor determinante: las montañas, -aliadas de los insurgentes- aprovechadas para emboscadas y la formación de guerrillas. Mientras, el Islam hacía de antídoto contra el colonialismo Ruso.

Hoy en día Prokudin-Gorskii es considerado uno de los pioneros de la fotografía en color.

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Sergéi Prokudin-Gorskii en la actualidad

Luego de la compra de la colección en 1948 por parte de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos a los herederos franceses de Prokudin Gorskii, la colección fue esporádicamente consultada y reproducida, pero en forma “monocromática”.

La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos organizó una pequeña exhibición en 1986, a partir de ínter negativos y copias de color químicas. Esta restauración “analógica” fue documentada en un artículo publicado en esos años por la legendaria revista “Camera Arts”. Sin embargo, según Verna Curtis, curadora de fotografía de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, los resultados no fueron óptimos. Debido a las pequeñas imperfecciones del sistema de toma, y a la ausencia de correcciones ópticas, las imágenes aparecían borrosas por zonas y los colores a veces no coincidían. Sin embargo, ver en color a esos personajes feudales de la Rusia pre-comunista causaba una profunda emoción.

La caída de la Unión Soviética en 1991 renovó el interés en la colección Prokudin Gorskii, especialmente entre los académicos a cargo de la restauración de los monasterios e iglesias destruidos por la revolución comunista. Para ellos, más que de fotografías, se trataba de un material histórico para poder guiarse en su trabajo.

La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos encargó al fotógrafo Walter Frankhauser en 2001 la tarea de efectuar una recomposición digital de las imágenes en color.

Los negativos correspondientes a los filtros Azul, Verde y Rojo fueron escaneados y luego esos archivos monocromáticos fueron invertidos y luego copiados en un archivo de Photoshop en los canales Azul, Verde y Rojo, los mismos colores de filtros que había usado Prokudin Gorskii para hacer sus fotos casi un siglo atrás.

La estabilidad de la cámara era relativa, y se veía afectada por los movimientos hechos por el fotógrafo para cargar, descargar y desplazar el chasis triple. Los pequeños movimientos de los sujetos entre “captura” y “captura” hacían que se formaran dobles y triples halos de color, visibles cuando había agua o nubes moviéndose.

Frankhauser ajustó manualmente el registro de los tres canales, que no era perfecto, ajustó el contraste y el color y corrigió marcas e imperfecciones de los negativos. En una etapa posterior se desarrolló una software especial para automatizar este proceso manual.

Es importante considerar que estas imágenes que vemos hoy son reconstrucciones destinadas a ser impresas en papel, y no constituyen un reemplazo de la imagen original que pudo haber visto el público de las conferencias educativas que se ilustraban con estas fotografías. De hecho, Prokudin Gorskii nunca vio en color muchas de sus imágenes. Sin embargo, existen copias de época en el proceso carbro [9] que se confeccionaron a partir de los negativos del autor, lo que revela al menos la intención del fotógrafo de considerar la idea de la impresión del material.

En febrero de 2004 tuvo lugar en el museo Schusev de Moscú, una exhibición de la obra de Prokudin-Gorskii que incluía cerca de 1900 imágenes en color. Así se completaba una historia donde se cruzaron fotografía, poder, política y tecnología a lo largo del siglo XX.

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[1] Dmitri Ivánovich Mendeléyev fue el inventor de la Tabla Periódica de los elementos.

[2] Adolf Miethe fue un escritor, educador, científico, foto-químico y diseñador de objetivos fotográficos alemán. También es co-inventor del primer flash fotográfico práctico. Realizó importantes contribuciones al progreso de la captura fotografía en color.

[3] Magazzine Fotograf-Liubitel, revista fotográfica en la que Sergéi Prokudin-Gorskii corrigió a partir de 1906 hasta 1909.

[4] La Revolución Rusa de 1905 fue una ola de agitación política de masas a lo largo de grandes zonas del Imperio Ruso. Algunos de los altercados estaban dirigidos contra el gobierno, otros simplemente carecían de objeto. Se dieron casos de terrorismo, huelgas de trabajadores, disturbios campesinos y motines militares. La revolución condujo al establecimiento de una monarquía constitucional limitada y a la Duma Estatal del Imperio Ruso.

[5] El Potemkin era un acorazado (buque de guerra de gran tonelaje fuertemente blindado con una batería principal compuesta por cañones de gran calibre) pre Dreadnought (es el término general para los acorazados oceánicos construidos entre 1890 y 1905) de la Flota del Mar Negro rusa. Su construcción se empezó en 1898 y fue botado al mar en 1904. Su nombre es un tributo a Gregorio Potemkin, un miltar ruso del siglo XVIII.

El buque se hizo famoso por la sublevación del acorazado Potemkinuna rebelión de la tripulación contra sus opresivos oficiales en junio de  1905 (durante la Revolución rusa de 1905).

[6] El término Revolución rusa agrupa todos los sucesos que condujeron al derrocamiento del régimen zarista y a la instauración preparada de otro, leninista (conjunto de teorías políticas, económicas y filosóficas desarrolladas por el líder bolchevique Vladímir Ilich Lenin dentro de marxismo), a continuación, entre febrero y octubre de 1917.

[7] La Ruta de la Seda era una red de rutas comerciales entre Asia y Europa que se extendía desde Chang’an (actualmente Xi’an) en China, Antioquía en Siria y Constantinopla (actualmente Estambul, Turquía) a las puertas de Europa y que llegaba hasta los reinos hispánicos en el siglo XV.

[8] El Gran Juego es el término utilizado para describir la rivalidad entre el Imperio ruso y el Reino Unido, en su lucha por el control de Asia Central y el Cáucaso, durante el siglo XIX.

El término fue acuñado por Arthur Conolly, agente del Servicio de inteligencia británico y popularizado por el escritor Rudyard Kipling, en su novela Kim, publicada en 1901.

[9] El proceso carbro tricromático es un proceso de fotografía en color sustractivo para hacer el pigmento permanente del color imprimado. Se hacen tres hojas separadas de la transferencia del carbro, cada uno que corresponde a una de las primarias (ciánico, magenta, y amarillo); las hojas se transfieren en registro a una sola para formar la imagen.

 

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